Feminismo | Breve historia

 

Si en la actualidad, al menos formalmente, las mujeres y los hombres gozan de iguales derechos, no es por una evolución natural, ni por el simple establecimiento de los sistemas democráticos. Es porque muchas mujeres, a lo largo de los últimos siglos, han desarrollado una importante lucha para conseguirlo.

Aunque a lo largo de la historia han existido mujeres que han señalado las desigualdades entre mujeres y hombres o han luchado por la conquista de sus propios derechos, el feminismo como movimiento organizado no aparece hasta el siglo XVIII, con la Ilustración.

Fue en esta época cuando se dio forma a los derechos fundamentales, a ideas como la libertad, la ciudadanía, la justicia o la igualdad. Unos derechos que fueron creados por hombres y aplicados solo a los hombres, excluyendo a las mujeres de su disfrute. Este supuso el punto de partida en la lucha por la igualdad.

Aunque con diferencias entre distintos países, las feministas del siglo XIX y principios del siglo XX, centraron sus reivindicaciones en los derechos políticos (derecho a votar y a ser votadas), el derecho a la educación, a la propiedad y derechos en el matrimonio. Porque por entonces, las mujeres no podían estudiar, ni tener propiedades, ni tomar sus propias decisiones. A lo largo de su vida, pasaban de depender de su padre a depender de su marido.

Las sufragistas (mujeres que reivindicaban el voto para las mujeres) fueron un importante movimiento dentro del feminismo en muchos países de Europa y América. Motivadas por la lucha por el voto, las mujeres impulsaron un movimiento organizado que reclamaba importantes cambios legales y en la estructura social.

En España, el voto a las mujeres se reconoce por primera vez en la Constitución de 1931, durante la Segunda República, aunque se truncó poco después con la llegada del régimen dictatorial de Franco y no se vuelve a restablecer el derecho a votar – tanto para mujeres como para hombres –, hasta la Constitución Española de 1978.

Durante los años 60 y 70 del siglo XX se vive el “movimiento de liberación de la mujer”. Las mujeres exigen salir del espacio doméstico y reclaman su lugar en el espacio público. Quieren desempeñar un papel más allá del rol tradicional de madres, amas de casa y esposas, y luchan por participar activamente en la vida social y política, por sus derechos sexuales y reproductivos, por no ser discriminadas en el mundo laboral, por el reconocimiento al papel que han jugado muchas mujeres a lo largo de la historia.

¿Y hoy día? En la actualidad siguen activas muchas de las reivindicaciones de estas mujeres de los años 60. Aunque las mujeres tienen reconocidos los mismos derechos que los hombres en la mayoría de los países democráticos, continúan sufriendo discriminación en muchos terrenos: empleos más precarios, con jornadas más largas y peores salarios; falta de representación en los puestos de responsabilidad y toma de decisiones; dificultad para compatibilizar su vida personal con el trabajo y la familia, etc.

También en los últimos años se ha puesto el foco en asuntos tan importantes como la violencia de género, que afecta a las mujeres por el simple hecho de ser mujeres, y del que nunca se había tenido tanta conciencia social, al menos en lo que se refiere al asesinato de mujeres, porque otras formas de violencia aún no son tan visibles.

Gracias a los avances en tecnologías de la comunicación, el feminismo se ha vuelto más global; a través de Internet y las redes sociales se conocen, se comparten y se apoyan las reivindicaciones de mujeres de diferentes partes del mundo, se organizan plataformas feministas, o se asiste a encuentros y conferencias on line.

Han surgido también movimientos que reivindican nuevas masculinidades: son hombres y grupos de hombres que quieren crear una nueva identidad masculina basada en la igualdad, que desarrollan una paternidad responsable, que luchan contra la violencia de género.