Feminismo | Qué es

 

¿De verdad somos iguales?

Si vivimos en una sociedad en la que mujeres y hombres tenemos los mismos derechos y hemos alcanzado la igualdad:

  • ¿Por qué estamos constantemente pendientes de la talla, de cómo nos queda esto o aquello, de si tenemos un kilo de más?
  • ¿Por qué los hombres acosan a las chicas por la calle, como si fueran simples objetos?
  • ¿Por qué hemos sentido miedo alguna vez al volver a casa?
  • ¿Por qué tenemos que maquillarnos, depilarnos, subirnos en unos tacones de aguja, “arreglarnos” (como si estuviéramos estropeadas) para estar guapas?
  • ¿Por qué parece que nuestro cuerpo no nos pertenece sino que está ahí para que disfruten los demás?
  • ¿Por qué esperamos a nuestra media naranja, como si fuéramos solo la mitad de algo?
     

Porque aunque las leyes digan que somos iguales (igualdad formal) la sociedad está un paso (o muchos pasos) por detrás (igualdad real). La sociedad decide lo que se espera de los hombres y lo que se espera de las mujeres. Y en ese reparto de lo que se espera de cada sexo las mujeres salen mucho peor paradas. Por eso, el feminismo tiene mucho que aportar.

 

 

Feminismo: ¿Qué es?

Para hablar de qué es el feminismo lo mejor es empezar por lo que no es: el feminismo no es lo contrario del machismo. Porque el machismo es desigualdad, es la superioridad de los hombres sobre las mujeres. Y lo que busca el feminismo es precisamente acabar con las desigualdades.

El feminismo lucha por cambiar la forma de relacionarnos para romper las desigualdades entre mujeres y hombres y construir un mundo más justo en el que las mujeres también sean protagonistas de la historia y de su propia historia.

Definir el feminismo no es fácil, porque es una palabra que da nombre a un movimiento muy complejo. Veamos algunas definiciones:

El diccionario de la Real Academia Española dice que “el feminismo es una ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres”. Aunque es mucho más: el feminismo no es solo una ideología sino un movimiento, social y político, que busca cambiar las cosas y lucha para conseguirlo. Además, el feminismo no persigue que las mujeres tengan “los mismos derechos que los hombres”, sino sus propios derechos, como por ejemplo el derecho al aborto, que no pueden compartir con los hombres. Porque el feminismo lo que busca no es “acercarse a los hombres” sino hacer las cosas de otra manera diferente que sea más justa para todas y todos.

Una de las definiciones más completas es la de Victoria Sau. En su Diccionario ideológico feminista lo define así: “El feminismo es un movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del siglo XVIII -aunque sin adoptar todavía esta denominación- y que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo o colectivo humano, de la opresión, dominación, y explotación de que han sido y son objeto por parte del colectivo de varones en el seno del patriarcado bajo sus distintas fases históricas de modelo de producción, lo cual las mueve a la acción para la liberación de su sexo con todas las transformaciones de la sociedad que aquella requiera”.

Celia Amorós nos da una definición práctica y muy sencilla cuando dice que es “la lucha por la igualdad de los varones y las mujeres en tanto que seres humanos”.

Simone de Beauvoir, escritora y filósofa francesa que escribió en 1949 El segundo sexo, obra fundamental del feminismo en el siglo XX, lo definió como “una manera de vivir individualmente y de luchar colectivamente”.